ESTRENO 17 DE DICIEMBRE DE 2010: 'HISTORIAS DE LA EDAD DE ORO', HUMOR MUY NEGRO EN LA RUMANÍA ESTALINISTA


ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS

Género: Comedia
Sinopsis:
Seis leyendas urbanas que transcurren en la Rumanía de los años 70/80, cuando la escasez de alimentos hizo aún más penosa la vida en la dictadura de Ceausescu (una época que la propaganda comunista denominó "la edad de oro"). Los nombres de los episodios son: "La leyenda de las inspección del activista" (la llegada de un jerarca importante a un pueblo), "La leyenda del fotógrafo oficial" (Ceausescu y sus problemas de altura), "La leyenda del instructor político entusiasta" (un lugar donde nadie sabe leer), "La leyenda del transportista de gallinas" (una relación entre un camionero y una granjera), "La leyenda del policía avaricioso" (¿cómo matar a un cerdo en un piso sin que los vecinos se den cuenta?) y "La leyenda de los vendedores de aire" (sacar rédito al miedo de la gente a la contaminación).
Lo que vamos a encontrarnos:
"Historias de la edad de oro" es un extenso e interesante film rumano impulsado por Cristian Mungiu, el director de "4 meses, 3 semanas, 2 días" (2007), que obtuvo la Palma de Oro en el festival de Cannes y el premio a la mejor película y a al mejor director en los galardones del Cine Europeo, entre otras muchas recompensas para un film estremecedor sobre los terribles años 80 en Rumanía. Mungiu ha invitado a cuatro directores rumanos para que compartan con él la experiencia de contar con un humor muy negro los últimos tiempos de la dictadura de Ceausescu hasta que las revueltas tras la caída del Muro de Berlín acabó con su régimen en la Navidad de 1989.
Relatos que explican el atraso de un país secuestrado por la burocracia estalinista y en el que sus habitantes tenían miedo a cada momento del aparato represor del partido. En el primer episodio, con un tono muy parecido a "Bienvenido Míster Marshall" (Luis García Berlanga, 1952), la inminente llegada de un alto dirigente del partido revoluciona un pequeño pueblo, pero no tiene lugar la visita, sucediéndose situaciones a cual más absurda y en el fondo risueña. Después, entre otras, vemos a un profesor que trata de enseñar a leer a gente de un pueblo perdido que no tiene ningún interés en aprender, sino en tratar de comer todos los días. Un transportista de gallinas, como el resto de los personajes ocupado siempre en un trabajo que no es bastante para su subsistencia, cae en la tentación del fraude y lograr una buena suma de dinero, hasta que le detienen y va a la cárcel; o dos jóvenes que engañan a la gente diciendo que son del ministerio de sanidad y que quieren tomar muestras de la atmósfera de sus pisos, todo para vender las botellas que les dan donde supuestamente condensan el aire.
Es un panorama dantesco el que plasman con energía Mungiu y sus colegas en "Historias de la edad de oro", por lo que no es extraño que la oportunidad única que fue el hundimiento de la URSS la aprovecharan los rumanos para al menos sacudirse ese tipo de vida tan triste. Sin embargo y tal como están las cosas habría que preguntar a los balcánicos qué tal les va en la sociedad capitalista y como miembros de la Unión Europea. Preguntemoslo a los numerosos inmigrantes rumanos que vemos en nuestras calles. Para ellos, y viniendo de la podredumbre de la que vienen, cualquier tiempo futuro será mejor.

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA
Título internacional y original: Tales From the Golden Age/Amintiri din epoca de aur. Dirección: Cristian Mungiu, Ioana Uricaru, Hanno Höfer, Razvan Marculescu, Constantin Popescu. Guión: Cristian Mungiu. Dirección de fotografía: Oleg Mutu, Alex Sterian, Liviu Marghidan. Montaje: Dana Bunescu, Theodora Penciu, Ioana Uricaru. Música: Hanno Höfer, Jimi Laco. Intérpretes: Emanuel Pirvu (Inspector del partido en "La Leyenda de la inspección del activista"), Avram Birau (Fotógrafo en "La leyenda del fotógrafo oficial"), Cälin Chrilä (Activista en "La leyenda del instructor político entusiasta"), Vlad Ivanov (Grigore en "La leyenda del transportista de gallinas"), Ion Sapdaru (Agente Alexa en "La leyenda del policía avaricioso"), Diana Cavalioti (Crina en "La leyenda de los vendedores de aire"). Producción: Centro Nacional Rumano De Cine, BV McCann Erickson Romain, SRTVE. Color. Formato: 1:1,85. Duración: 155 min. V.O. en rumano. Nacionalidad: Rumanía, 2009. Premios: Sección Una Cierta Mirada, Festival de Cannes, 2010. Distribuidora: Alta Classics. Estreno: 17 de diciembre de 2010.


UMBERTO ECO RETORNA AL ÉXITO CON 'EL CEMENTERIO DE PRAGA' 30 AÑOS DESPUÉS DE 'EL NOMBRE DE LA ROSA'
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. UN POCO DE LIBROS. 15 de diciembre de 2010

Umberto Eco, el célebre profesor de filosofía y ensayista italiano de "Apocalípticos e integrados ante la cultura de masas" (1965), ha publicado una nueva novela, "El cementerio de Praga" que llega justamente 30 años después de aquella influyente primera obra de ficción de su carrera que fue "El nombre de la rosa", uno de los grandes éxitos de la literatura universal de todos los tiempos. Fue la primera novela (al menos, con esa trascendencia) que combinó intrigas policíacas en un trasfondo histórico, en este caso la Baja Edad Media en una siniestra abadía de los Alpes. Su impacto decidió pronto que se adaptara al cine bajo la batuta de Jean-Jacques Annaud en una superproducción internacional de 1985 protagonizada por Sean Connery en el papel de Guillermo de Baskerville (guiño entrañable al amor de Eco por las aventuras del gran Sherlock Holmes en las novelas detectivescas de sir Arthur Conan Doyle), F. Murray Abraham y un joven Christian Slater.
Eco continuó con su labor docente en la universidad de Bolonia y la publicación de libros de ensayo como "Semiótica y filosofía del lenguaje" (1984) además de las novelas "El péndulo de Foucault" (1988), "La isla del día antes" (1994), "Baudolino" (2000) y "La misteriosa llama la Reina Loana" (2004), que no alcanzaron ni por asomo la resonancia de "El nombre de la rosa".
Su nuevo libro, "El cementerio de Praga", viene precedido de un gran éxito en Italia donde ya ha vendido 600.000 ejemplares. Cuenta la historia del capitán Simonini, que vive en París en 1897 y es experto en crear documentos y rumores de todo tipo apócrifos que son encargados por importantes políticos y líderes europeos.
Son otros tiempos estos en los que se publica "El cementerio de Praga" a los de "El nombre de la rosa", pero pretendiendo crear desde los medios, o eso llega a parecernos, algo de esa expectación silenciosa que acompaña a los grandes artefactos culturales. En realidad poco han cambiado las cosas en algunos aspectos desde 1980, dejando aparte, si es que eso es posible, la era digital que nos lleva a uña de caballo en un viaje virtual en el que vamos a perder el cerebro.
En el año del Señor de 1980, Italia trataba de respirar y pasar página al terrorismo de Estado de las Brigadas Rojas; en Alemania todavía se oían los gritos aterrados de los miembros de la banda Baader-Meinhof asesinados en las cárceles en pos de una sociedad más cuerda; y en España, con los múltiples asesinatos de ETA, y el también activo Grapo, sonaban cada vez más fuerte numerosos ruidos de sables que estallarían el 23-F del año siguiente. Por si fuera poco, Margaret Thatcher predicaba desde Gran Bretaña a voz en grito la revolución conservadora y en Irán los jomeinistas habían secuestrado a 66 norteamericanos, lo cual provocó la elección en noviembre de 1980 del vaquero reaccionario Ronald Reagan, que solucionó la Guerra Fría a base de capitalismo salvaje. Ah, y la crisis, la crisis económica mundial que engrosaba las filas del paro. Vivimos en digital pero nada ha cambiado.
"El nombre de la rosa" surgió cuando comenzaba aquella moda y línea de pensamiento conocida como posmodernidad, pretendida superación de las viejas ideas de izquierda y derecha por una manera más pragmática de abordar la realidad. Eco, uno de los pensadores más importantes de la cultura occidental desde sus posiciones semióticas, contribuía con su novela a olvidar un poco los problemas de una realidad adversa y sumergirse en un pasado de tinieblas donde quizá encontraramos alguna luz que no se veía en el horizonte de cada uno.
Los tiempos no son mejores, señor Eco, e igual que con "El nombre de la rosa" en su día necesitamos separarnos o arrinconar por un rato la debacle en la que se ha convertido el siglo XXI. De esa forma, tal vez, podamos comenzar a leer este "El cementerio de Praga" que quiere deslumbrarnos.


FICHA
Título: "El cementerio de Praga" (Il cimitero di Praga). Traducción del italiano: Helena Lozano. Editorial: Randon House Mondadori. Fecha de publicación en España: noviembre de 2010. Páginas: 608. Precio: 23'90 €
SE PRESENTA 'BALADA TRISTE DE TROMPETA', AMBICIOSO 'TOUR DE FORCE' DE ÁLEX DE LA IGLESIA
ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. 14 de diciembre de 2010

Álex de la Iglesia (el director de "Los crímenes de Oxford", 2008) ha vuelto a ponerse tras las cámaras, al calor de su exitosa trayectoria como presidente de la Academia de Cine, la cual ha dinamizado siguiendo los pasos de la también fructífera etapa de Ángeles González-Sinde, flamante ministra de Cultura. "Balada triste de trompeta" es un film ambicioso que ya ha sido bendecido por la critica internacional y los premios (mejor director y mejor guión en el festival de Venecia). Sin embargo, se quedó sin la elección para competir al Oscar a la mejor película extranjera que recayó en la aún pendiente de estreno (7 de enero) "También la lluvia", de Icíar Bollaín.
De la Iglesia comienza su film en un circo durante la Guerra Civil y la petición de un capitán del ejército republicano (Fernando Guillén Cuervo) para que un payaso de la atracción (Santiago Segura) ejerza en aras de la causa como elemento sorpresa en un salvaje golpe de mano al bando nacional. Este artista es el padre de Javier (Carlos Areces, actor de films como "Campamento Flippy"; Rafa Parbue, 2010) que, mucho tiempo después, en 1973, trabaja en otro circo y coincide con Sergio (Antonio de la Torre, actor que ganó el Goya al mejor de reparto por "Azuloscurocasinegro"; Daniel Sánchez Arévalo, 2006). Los dos son payasos en ese nuevo circo y con una rivalidad cada vez más mortal porque están enamorados de la misma mujer, una bella bailarina, Natalia (Carolina Bang, actriz de la serie que Álex de la Iglesia dirigió para TVE en 2008, "Plutón B.R.B. Nero") que juega morbosamente con los sentimientos de ambos. Este drama amoroso se enmarca en la situación política del momento, con los últimos coletazos del franquismo y el asesinato de Carrero Blanco el 20 de diciembre de 1973.
"Balada triste de trompeta" tiene puntos en común con otro film de De la Iglesia, "Muertos de risa" (1999), donde también había una rivalidad venenosa entre dos cómicos interpretados por El Gran Wyoming y Santiago Segura. De la Iglesia combina en esta nueva película drama, terror, comedia y acción, ingredientes que le han acompañado en casi todas sus películas (de "El día de la bestia", 1995, a "La comunidad", 2000, o "Crimen ferpecto", 2004), en un sube y baja de noria fantasmagórico que es su marca personal.
Además de los intérpretes mencionados, están en "Balada triste de trompeta" una pléyade de actores patrios (Sancho Gracia, Juan Luis Galiardo, Terele Pávez, Enrique Villén, Luis Varela....) que sirven al director vasco para realzar esa amalgama querida de pulsiones de lo racialmente español con la influencia del cómic y del cine de género norteamericano.
Sin duda, va a ser todo un acontecimiento.

FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA
Dirección y guión: Álex de la Iglesia. Productores: Gerardo Herrero, Mariela Besuievsky. Director de fotografía: Kiko de la Rica. Montaje: Alejandro Lázaro. Director de arte: Eduardo Hidalgo. Música: Roque Baños. Intérpretes: Carlos Areces (Javier), Antonio de la Torre (Sergio), Carolina Bang (Natalia). Producción: Tornasol Films, Castafiore Films, La Fabrique 2. Color, 1:2,35. Duración: 108 min. Nacionalidad: España-Francia, 2010. V.O. en castellano. Premios: Mejor director y mejor guión en el Festival de Venecia, 2010. Distribuidora: Warner. Estreno: 17 de diciembre de 2010.
LA GRAN ALEMANIA

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. UN POCO DE POLÍTICA. 13 de diciembre de 2010

Perdieron la Segunda Guerra Mundial y quedaron absolutamente destrozados, pero los países vencedores, con EE UU a la cabeza y su Plan Marshall, se apresuraron, temerosos de la posible ira teutona futura, a ayudarles a reconstruir su poderosa industria, y en muy pocos años Alemania, ya sin un ejército propiamente dicho, dominó Europa económicamente. Llevan haciéndolo cinco décadas y durante todo este tiempo nadie ha dicho ni pío a ese liderazgo.
Ahora sí. Ahora han comenzado a levantarse voces de que la crisis de la Comunidad Europea y la del euro ha beneficiado a Alemania -en la que los especuladores internacionales confían ciegamente-, con sus productos bendecidos por la perfección y su permanente fe en la ciencia y en la disciplina. Sin embargo, el que se diga esta verdad incuestionable, que Alemania se aprovecha del resto de los países de la Unión, da igual. Todo da igual en esta sociedad de la información en la que lo que se dice un día, y es portada de telediarios, webs, diarios, es tan perecedero que al día siguiente sólo sirve para envolver virtual o físicamente pescado.
Alemania domina Europa con total comodidad y no domina el mundo porque no tiene la suficiente población para hacerlo. Países como España están con la soga al cuello desde hace más de dos años porque los inversores, los que confían en Alemania, no quieren saber nada de una nación que cifra toda su riqueza, o la mayor parte, en el número de viviendas que construye. No hay forma de cambiar eso. O, por lo menos, algunos no nos hemos enterado de que pudiéramos estar equivocados.
Con la actual crisis económica se ha visto de una vez por todas que el concepto de Europa (entidad en la que todos deberían remar política, económica, cultural, solidariamente en una dirección) no funciona en absoluto (si es una exageración, perdonen ustedes) a no ser los absurdos planes educativos de Bolonia o las peregrinaciones de jóvenes estudiantes Erasmus a perder el tiempo (cosa a la que, por otro lado, no hay nada que objetar) en otros países comunitarios. Siguen adhiriéndose naciones a la casa común europea y sigue creciendo la insolidaridad. Alemania y su fiel delfín Francia (muchos nos tememos que si Merkel y Sarkozy no fueran los mandatarios de estos dos países y estuvieran al frente dirigentes más a la izquierda las cosas marcharían por las mismas sendas) están encantados de que se unan naciones emergentes de la periferia europea porque son ellas los que realmente sufren los peores y más importantes efectos de la crisis. Son como un espléndido pararrayos.
Viva Alemania y viva Europa.

FERNANDO COLOMO, UNA GRAN CARRERA AL SERVICIO DE LA COMEDIA

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. 12 de diciembre de 2010
Fernando Colomo (Madrid, 1946) es un gran cineasta que ha llevado a cabo una carrera coherente y amable en sus propuestas a lo largo de cuatro décadas. Debutó en 1977 con "Tigres de papel", con Carmen Maura de protagonista (auténtica musa de esos años), una de las películas clave de la Transición en la que se reflejaba los nuevos usos ya muy visibles en las relaciones y en la mentalidad de la sociedad postfranquista. Igualmente, "¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste" (1978), con Carmen Maura otra vez de protagonista, y música de Burning, insistía en la mostración de una juventud que distaba un abismo de la alegría yeyé pasada por la censura de los 60 en films como "A 45 revoluciones por minuto" (Pedro Lazaga, 1969). Después llegaron "La línea del cielo" (1983), con Antonio Resines, que había despuntado en "Ópera prima" (Fernando Trueba, 1980) y demostraba sus dotes para la comedia.
En 1985, Colomo probó suerte en otro género, la ciencia ficción, en "El caballero del dragón", con Miguel Bosé, Harvey Keitel y Klaus Kinski de protagonistas, pero, a pesar de que contó con abundantes medios de producción, no encontró público para esta aproximación inteligente a un tipo de films que parece privativo de los norteamericanos. Retomó su faceta de elaborador de comedias estupendas en "La vida alegre" (1987), trama enloquecida en un ambiente ministerial de un Gobierno socialista con Antonio Resines, Verónica Forqué, Ana Obregón y Miguel Rellán. Después, rodó "Bajarse al moro" (1989), basada en la obra de José Luis Alonso de Santos de gran éxito teatral. Una de las últimas películas de Antonio Banderas antes de su fichaje por Hollywood.
En los 90, Colomo (productor con su empresa La Salamandra de films como "Ópera prima", "Salto al vacío", Daniel Calparsoro, 1995, u "Hola, estás sola?",Icíar Bollaín, 1996), afinó aún más su maestría en la comedia con títulos memorables como "Rosa Rosae (1993), "Alegre ma non troppo" (1994), protagonizada por Penélope Cruz; "El efecto mariposa" (1995) o "Los años bárbaros" (1998), gran éxito de público para un film que recordamos con cariño en el que Jordi Mollà y Ernesto Alterio incorporaban a dos estudiantes madrileños de los años 40 que son rescatados del Valle de los Caídos, donde cumplían condena por una pintada en la Universidad Complutense, por dos norteamericanas con las que viajan hacia la frontera. Un film basado en hechos reales (la conocida articulista Barbara Probst fue una de las dos mujeres que arriesgaron su vida para salvarles) que partía de la novela "Otros hombres", de Manuel Lamana, uno de los dos verdaderos universitarios.
Con Ernesto Alterio desplegando su vis cómica, rodó "Cuarteto de la Habana" (1999), en la que también destacaba un todavía poco conocido Javier Cámara. Más tarde le tocó el turno a "Al sur de Granada" (2003), rememoración maravillosa de la llegada a Andalucía del hispanista Gerald Brenan en los años 20. Con Matthew Goode, Verónica Sánchez y Guillermo Toledo al frente del reparto. En el multirracial barrio de Lavapiés Colomo ambientó "El próximo oriente" (2006) y siguió divirtiéndonos y haciéndonos pensar con un cine en el que triunfan el amor, la amistad y el entendimiento. Por último, "Rivales" (2008), con un amplísimo elenco en el que estaban Jorge Sanz, Ernesto Alterio, Kira Miró, Rosa Maria Sardá, Santi Millán, María Pujalte, entre otros, se burlaba de las conflictivas relaciones entre Cataluña y Madrid a propósito de la celebración de una final de fútbol infantil en Sevilla entre Barça y Madrid a la que los pequeños acuden con sus patéticos progenitores.
Eso es todo por el momento, pero esperamos más magia de Fernando Colomo, más generosidad y comprensión de este gran autor que huye de la zafiedad y de la temible agresividad endogámica de un país siempre despedazándose. Un cine el de Colomo reñido con la pretenciosidad y las ínfulas de genio de otros directores que vemos por doquier.

Enhorabuena, Fernando, por esta gran carrera.

Además de las comentadas, Fernando Colomo dirigió las películas "La mano negra" (1980), "Estoy en crisis" (1982), Miss Caribe" (1988) y "Eso" (1997).


Tráiler de la películas "Rivales" http://www.youtube.com/watch?v=srdasPEJriQ
JOHN LENNON, 30 AÑOS DESPUÉS

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. UN POCO DE MÚSICA. 10 de diciembre de 2010

La muerte de John Winston Lennon un lejano 8 de diciembre de 1980 dejó al mundo un poco más huérfano que de costumbre. Su figura, como líder ideológico de los Beatles, ha iluminado gran parte de nuestras vidas y parece que seguirá haciéndolo. Había nacido 40 años antes en Liverpool, en plena Segunda Guerra Mundial. Es conocido para todo fan de los Beatles y de John que el hogar de Lennon no fue precisamente un jardín de rosas y que el caracter volcánico y al mismo tiempo tierno del autor de "Imagine" se debe a este ambiente familiar.
Formó su primer grupo, The Quarrymen, a los 16 años. Enseguida, Paul McCartney, algo más joven que él, se unió a una banda a imagen y imagen y semejanza de la música que llegaba de América. Buscaron un guitarra solista, George Harrison, aún más joven, y, tras probar diversos baterías, y ya actuando con el nombre de The Beatles, llegó Ringo Starr, el carismático percusionista del que, prácticamente con su primer disco, el single "Love Me Do" (octubre de 1962) y el álbum "Please Please Me" (febrero de 1963), se convirtió en el grupo más importante de la historia de la música pop.
La sociedad compositora, vocal, íntima, que formaron Lennon y McCartney se mantiene como insuperable en esta música joven a la que todavía nadie ha dicho adiós. Ahí están las piezas que crearon los Beatles durante siete años impresionantes. Más de 200 canciones que son como vivir permanentemente, si eso estuviera bien, en Disneylandia. Después, John Lennon, apoyado en su fiel compañera la japonesa Yoko Ono, creó buenos discos, el mencionado álbum "Imagine" (1971) , "Mind Games" (1973) , "Walls & Bridges" (1974), su cálido homenaje en "Rock 'n' Roll" (1975) a la música que nos ha hecho vibrar durante seis décadas y el final de todo: Double Fantasy (1980), publicado un mes antes de que fuera asesinado a las puertas del emblemático edificio neoyorquino donde vivía: Dakota.
Lo único que podemos decir es que le echamos mucho de menos. Que los tontos del culo que poblamos el mundo siempre soñamos hasta su fallecimiento con una reunión de los Beatles, esa banda que nos hizo ser mejores, que trató de liderar desde la revolución juvenil de los 60 un cambio de la realidad hostil que todos conocemos. En parte, lo lograron. Durante un tiempo.
John Lennon, que estás en nuestros corazones. Nunca te olvidaremos.
Más información en http://www.johnlennon.com/
JONÁS TRUEBA, A CONECTAR CON LA AUDIENCIA 'INDIE' EN 'TODAS LAS CANCIONES HABLAN DE MÍ'

ALBERTO ÚBEDA-PORTUGUÉS. 9 de diciembre de 2010

"Todas las canciones hablan de mí" (presentada en el festival de Gijón) es el debut de Jonás Trueba, hijo de Fernando Trueba (el realizador de "Belle époque", 1992; y de "El baile de la Victoria", 2009, que Jonás coguionizó). Es un film de corte intimista en el que un chico, Ramiro (Oriol Vila, intervino en "Pájaros de papel"; Emilio Aragón, 2010), rompe con su novia, Andrea (Bárbara Lennie, "Mujeres en el parque", Felipe Vega, 2006; y la serie de TVE "Amar en tiempos revueltos"). El problema es que no sabe en realidad por qué ha terminado su relación. Es una de esas inconsecuencias juveniles que uno nunca se perdona. Cualquier cosa le recuerda a Andrea: cuadros y películas que ve, voces, entonaciones, gestos de cualquier chica y, por supuesto, canciones. Canciones que hablan de lo que está pasando Ramiro porque todas las canciones que escucha le recuerdan a Andrea.
El inicio de la carrera de Fernando Trueba en 1980, con "Ópera prima", tuvo unas características similares a las de "Todas las canciones hablan de mí". Una historia de amor de dos jóvenes (protagonizada por Óscar Ladoire y Paula Molina) que no terminan de darse cuenta de lo mucho que se quieren. Sin duda, Jonás Trueba ha hecho bien en elegir una trama sencilla, basándose en las emociones más cercanas y naturales de un hombre joven como él y realizador primerizo (si bien ha sido el coguionista de "Más pena que Gloria", 2001; y "Vete de mí", 2005, ambas de Víctor García León).
"Todas las canciones hablan de mí" es una película que cree firmemente que su sitio está en el circuito de cine de autor, y desde ese canal tiene grandes posibilidades de ser la cinta indie de estas navidades.
FICHA TÉCNICA Y ARTÍSTICA
Dirección: Jonás Trueba. Guión: Jonás Trueba, David Gascón. Productor ejecutivo: Gerardo Herrero. Director de fotografía: Santiago Racaj. Montaje: Marta Velasco. Director de arte: Miguel Ángel Rebollo. Intérpretes: Oriol Vila (Ramiro), Bárbara Lennie (Andrea), Ramón Fontseré (Luismi). Producción: Castafiore Films, Tornasol Films. Color, 1:1,85. Duración: 107 min. Nacionalidad: España, 2010. V.O. en castellano. Distribuidora: Alta Classics. Estreno: 10 de diciembre de 2010.
Ver tráiler http://www.dailymotion.com/video/xfxciw_todas-las-canciones-hablan-de-mi-trailer-final_shortfilms